Los viajes organizados a Senegal permiten descubrir uno de los destinos más auténticos de África Occidental de forma segura, cómoda y bien planificada. Senegal ofrece una combinación única de cultura, naturaleza y tradiciones, con lugares imprescindibles como Dakar, la Isla de Gorée, el Lago Rosa, el Delta del Sine Saloum y el Parque Nacional de Niokolo-Koba. Un viaje organizado facilita recorrer el país con tranquilidad gracias a itinerarios optimizados, alojamientos seleccionados y experiencias locales que permiten conocer la esencia de Senegal, tanto para viajes culturales como para quienes buscan una experiencia diferente fuera de los destinos turísticos más convencionales.
En cualquier folleto turístico de Senegal aparece la palabra teranga, “hospitalidad”, y el país se siente orgulloso de tener como sobrenombre “la tierra de teranga”.
Es uno de los países más estables de África occidental, pero eso no quiere decir que sea aburrido. La capital, Dakar, ubicada en el extremo de una península, es una embriagadora introducción al país, donde la elegancia convive con el caos, los atascos, vibrantes mercados y una rutilante vida nocturna, mientras que en la cercana Ilê de Gorée y las playas de Yoff y N’Gor el ritmo es más lento.
En el norte, la enigmática capital de Sant-Louis, Patrimonio Mundial de la Unesco, tienta con su seductora arquitectura colonial y su proximidad a espectaculares parques nacionales. Amplias franjas de playa jalonan Petite Côte y Cap Skirring, y el extenso delta del Cassamance invita a subir a un bote para surcarlo en medio de una asombrosa biodiversidad, con cientos de especies de aves.
Ya sea para mezclarse con los pioneros de la moda urbana africana o para disfrutar de la soledad rodeado de naturaleza, en Senegal todo el mundo encuentra su lugar.
Descubre la autenticidad de este cariñoso país y no os perdáis lugares como el Parque Nacional de Niokolo-Koba, el Lago Rosa, la Isla de Karabane o el delta de Siné-Saloum…y lo mejor no dejéis de disfrutar de una experiencia en el país de la HOSPITALIDAD. Senegal os espera!
En el siglo XIII, el Imperio de Malí incluía gran parte de África occidental, incluido Senegal. Sin embargo, el poder de Malí disminuyó en el siglo XV y Senegal se dividió en pequeños reinos.
Mientras tanto, los europeos estaban explorando la costa de África occidental. Los portugueses desembarcaron en Cabo Verde en 1544. Los portugueses comenzaron a comerciar con los africanos y su influencia creció gradualmente.
A principios del siglo XVI los portugueses se establecieron en Brasil y necesitaban esclavos para trabajar en las plantaciones de azúcar. Así que empezaron a importar esclavos del oeste de África. La esclavitud no era nueva en Senegal, pero los portugueses se llevaron un gran número de esclavos de la zona. A finales del siglo XVI, los ingleses se unieron a la trata de esclavos.
A principios del siglo XVII también lo hicieron los holandeses y los franceses. Los holandeses establecieron una estación comercial en Ile de Goree en 1617. Los franceses establecieron una estación comercial en 1639 y en 1677 tomaron Ile de Goree de los holandeses. Durante el siglo XVIII floreció el comercio de esclavos. Los europeos persuadieron a los africanos de la costa para que atacaran a las tribus vecinas y tomaran cautivos. Los cautivos fueron intercambiados por productos como armas y telas. Luego fueron enviados a través del Atlántico en condiciones espantosas.
A principios del siglo XX, Senegal era una próspera colonia exportadora de nueces molidas. Sin embargo, en la década de 1950, las demandas de independencia crecieron en Senegal. Finalmente, Senegal se independizó el 20 de junio de 1960.
Al principio, Senegal se unió a Malí, pero la unión duró poco. Senegal se convirtió en una nación separada el 20 de agosto de 1960. Leopold Senghor se convirtió en el primer líder. Introdujo una nueva constitución en 1963. Senghor renunció en 1980. Fue reemplazado por Abdou Diouf. Diouf, a su vez, fue presidente de Senegal hasta el año 2000. Fue reemplazado por Abdoulaye Wade.
Es un país llano, situado en la depresión conocida como la cuenca Senegal-Mauritania. Su orografía se caracteriza por una llanura costera al Este que se eleva gradualmente hacia el Sudeste, hasta alcanzar una altitud máxima de 581 metros. La vegetación es semidesértica, sabana (baobab, acacia) y subtropical en la mitad Sur, con manglares en los estuarios de los ríos, en las regiones de Sine-Saloum, al norte de Gambia, y sobre todo, en la región de Casamance. En la frontera norte con Mauritania, en la orilla izquierda del río Senegal, se da una vegetación de crecida anual, como en el Nilo. Respecto a su hidrografía, se encuentra regado por los ríos Senegal, Falémé, Saloum, Gambia y Casamance.
Senegal goza de un clima tropical, con temperaturas promedias durante todo el año de entre 26 ° y 30 ° C. Tiene también una breve estación de lluvias entre los meses de junio y octubre, con tormentas repentinas, pero espectaculares. La temporada turística en Senegal va de octubre a junio, cuando el clima es más fresco, seco y cómodo. El momento más seguro para evitar la lluvia es de mediados de noviembre a abril. Durante la temporada de lluvias, de julio a septiembre, la humedad es muy alta y durante el día hace mucha calor. Durante los meses de lluvia, algunos de los parques nacionales son inaccesibles ya que están cerrados, aunque también durante esta época el paisaje es muy verde y hermoso, y muchos hoteles reducen sus tarifas hasta en un 50%.
En general los senegaleses son muy acogedores y afables. Son gente tranquila y despreocupada. No tienen la misma noción del tiempo que los europeos. Ellos saborean la vida.
Existe una gran diversidad étnica en todo el país que se ha visto favorecida por un rico pasado histórico, especialmente por los contactos con los pueblos islámicos del norte y los negros animistas del sur, y también con los países europeos llegados por el Atlántico. Entre los distintos grupos étnicos que habitan estas regiones se encuentran los Wolof, que suponen un 35% de la población; este grupo étnico domina principalmente en la zona norte. Otra de las etnias importantes es la de los Serer, ubicados en el centro del país, principalmente en las provincias de Sine Salum y Diurbel. Senghor desciende de esta tribu. Forman el 17% de la población, tienen la piel muy negra y se dedican como los anteriores a la agricultura. Los Basaris constituyen el tercer grupo étnico del Senegal y de Gambia. Están profundamente ligados a la tradición animista. Se sitúan sobre todo en los alrededores del Parque Niokolo-Koba. Es un pueblo muy familiar que construye los tejados de sus casas con cañas y que posee ceremonias de gran colorido y animación. Los Peul, también llamados Fulani, son pastores nómadas, practican la ganadería bovina y guardan manadas de cebúes. Están situados en el sur, en la provincia de la alta Casamance, y en las provincias de Ferlo y Alto Senegal, en el este. Finalmente hay que señalar otras dos etnias: la Diola, que se sitúa en la provincia de Casamance, se dedican al cultivo del arroz y viven en las regiones forestales. Los Lebu que se dedican a la pesca marítima. Éstos ocupan la zona entre Dakar y la desembocadura del río Salum.
Una de las experiencias mas importantes de un viaje a Senegal es poder compartir momentos con su gente…el país de la eterna sonrisa.
El precio de un viaje organizado a Senegal suele situarse entre 1.400 € y 2.800 € por persona, dependiendo de la duración del viaje (8 a 10 días), categoría de alojamiento, temporada y si incluye vuelos internacionales. Los viajes a medida pueden variar según el itinerario y las experiencias incluidas.
Sí, Senegal es considerado uno de los países más estables y seguros de África Occidental para el turismo. Viajar con un viaje organizado permite contar con guías locales, rutas optimizadas y asistencia en destino, lo que aporta mayor tranquilidad y comodidad durante todo el recorrido.
Lo recomendable son entre 8 y 10 días para conocer Dakar, la Isla de Gorée, el Lago Rosa, el Delta del Sine Saloum y otros lugares destacados. Para una experiencia más completa combinando cultura y naturaleza, el viaje puede ampliarse a 12 días.
Un viaje organizado a Senegal suele incluir alojamientos seleccionados, traslados, guía local, excursiones programadas y asistencia durante el viaje. Muchos itinerarios incorporan visitas culturales, experiencias en la naturaleza y contacto con comunidades locales.